El aceite de palma, también llamado grasa vegetal fraccionada o hidrogenada de palmiste, es una grasa vegetal de baja calidad cuyo modelo de producción tiene graves perjuicios medioambientales y sociales, y cuyo consumo se asocia, por su alto contenido en ácidos grasos saturados, al incremento de distintas enfermedades metabólicas, entre ellas la diabetes.
Puede encontrarse en una amplia variedad de alimentos procesados: helados, salsas, margarinas, galletas, bollería, pizza, chocolates, confitería en general, aperitivos dulces y salados, palitos de pan, etc.
El aceite de palma, también llamado grasa vegetal fraccionada o hidrogenada de palmiste, es una grasa vegetal de baja calidad cuyo modelo de producción tiene graves perjuicios medioambientales y sociales, y cuyo consumo se asocia, por su alto contenido en ácidos grasos saturados, al incremento de distintas enfermedades metabólicas, entre ellas la diabetes.
Puede encontrarse en una amplia variedad de alimentos procesados: helados, salsas, margarinas, galletas, bollería, pizza, chocolates, confitería en general, aperitivos dulces y salados, palitos de pan, etc.